María Elena de Cárdenas y González, marquesa de Campo Florido, junto al retrato de uno de sus antepasados, Ignacio Herrera y Pedroso, Chacón y Zayas-Bazán, bisnieto del Marqués de Casa-Torres, quien fundó la Real Maestranza de Caballería de La Habana, en su casa en Coral Gables. Roberto Koltún el Nuevo Herald

María Elena de Cárdenas y González tiene en una de las entradas de su residencia en Coral Gables un escudo de la república de Cuba. Las paredes del interior de la casa en Granada, una de las avenidas principales de la ciudad floridana, muestran, sin embargo, los retratos de sus distinguidos antepasados de la nobleza criolla cubana, hacendados y militares que conservaron el apego a las tradiciones y honraron los títulos nobiliarios otogados por la monarquía española en reconocimiento a sus méritos y servicios.

Uno de esos títulos era el marquesado de Campo Florido, otorgado por el rey Fernando VII, el 6 de mayo de l826, a Miguel de Cárdenas y Peñalver, antepasado de María Elena de Cárdenas y González, quien lo acaba de recuperar en España luego de una batalla legal que ganó a una de las familias más sonadas de la nobleza española, los Koplowitz ( Read more here).